Desde su nacimiento en pleno corazón del Pirineo, las aguas del río Cinca serpentean entre abruptos y rocosos paisajes hasta remansarse en el Embalse de El Grado. En ese marco de especial belleza, alzándose airoso sobre el intenso azul del agua del pantano, se levanta el Santuario de Nuestra Señora de Torreciudad.
El templo es un centro espiritual y un lugar de peregrinación a nivel mundial, promovido por San Josemaría Escrivá de Balaguer, fundador del Opus Dei.
Construido en 1975, el arquitecto Heliodoro Dols proyectó un monumental templo que reinterpreta los elementos constructivos tradicionales aragoneses. En el interior destaca el gran retablo de alabastro de Juan Mayné, la Capilla del Santísimo y la Cripta. Desde el exterior se divisan unas magníficas vistas del Pirineo.
Torreciudad forma parte de la Ruta Mariana entre la Basílica del Pilar en Zaragoza, el santuario de Monserrat y Lourdes en Francia.